El placer de las cosas sencillas

fotoAgosto de 1.982, Valdezate, pueblecito de Burgos entre Peñafiel y Aranda de Duero, en plena Ribera. Mi santa madre es originaria de allí y solíamos pasar algunos días de vacaciones aprovechando la casa familiar. Aquel día había amanecido fresco y con un poco de bruma. Mi tío Salvador me convenció para ir a la huerta a sacar hortalizas varias para la comida.

Mientras caminábamos hacia el vergel noté que mi tío había cambiado su semblante, y ahora lucía una gran sonrisa en su cara. Tuve la sensación de que algo grande iba a ocurrir y me dejé llevar.

Cuando llegamos a la huerta el sol lucía y hacía brillar todo aquel oasis cubierto de gotas de rocío matinal. Nos acercamos hasta el plantel de cebollas y mi tío Salvador sobrevoló con la mirada aquellos tesoros escondidos bajo tierra. Tomó una por el tallo y a mí me señaló otra con un gesto. Ambos tiramos con fuerza a la vez. Costó un poco, la tierra estaba húmeda, pero a base de riñón salieron dos buenos ejemplares escondidos bajo una capa gruesa de barro.

En el pilón de la plaza del pueblo nos dimos cuenta de su verdadera dimensión, dos cebollones tremendos, blancos, relucientes y jugosos. Con estos dos elementos y con una gran hogaza de pan recién horneado, subimos calle arriba hasta la zona alta del pueblo, junto a la iglesia, a un paraje que llaman “los contadores”, donde se ubican las pequeñas bodegas de las familias de aquel bendito pueblo. Allí se encierra otro gran tesoro, el vino de Ribera, en silencio, en total oscuridad y al resguardo del calor y las miradas.

Yo tenía 17 años y sin saberlo iba a descubrir los primeros secretos del vino y la gastronomía, los primeros placeres, aquellos que hoy en día me llevan a ser un empedernido coleccionista de vivencias gastronómicas.

Entramos en la bodega y la primera impresión fue de un grato frescor en la cara mezclado con aromas de leña quemada y asado de cordero, me hubiera quedado a vivir allí mismo.

Con un embudo, una jarra y una vela (siempre una vela, nunca linterna, por aquello de la falta de oxígeno), bajamos aquellas empinadísimas escaleras, un tramo y hueco a la derecha, otro tramo y hueco a la izquierda, último tramo y último hueco y entramos en una estancia oscura y fría, tremendamente fría, con la llama de la vela temblorosa, como queriéndose apagar. Con rapidez, mi tío tomó una de las cántaras (así llaman allí a los garrafones) y vertió aquél líquido oscurísimo, su tesoro, en la jarra.

Rápidamente subimos y salimos al exterior a recoger algo de calor del sol que ya brillaba en lo alto. Una vez recuperada la temperatura normal del cuerpo, tomamos asiento y mi tío Salvador comenzó el ceremonial, el rito iniciático que me hizo ver la luz. Todo muy simple, pedazo de cebolla, pedazo de pan y trago de vino. No tengo palabras para describir el gozo.

A veces, el verdadero placer se encuentra en las cosas más sencillas.

Acerca de tintofino

Hola a todos, me llamo Fernando pero aquí seré tintofino. Soy un gran aficionado a la gastronomía en general y a los vinos en particular desde hace muchos años ya. En todo este tiempo he participado en montones de catas de vino a título amateur y en unas cuantas acompañando a buenos profesionales del sector que han tenido la amabilidad de invitarme a participar con ellos en eventos, concursos y congresos varios. No soy técnico, ni tengo estudios de enología, mas bien soy una especie de sumiller autodidacta al que le encanta probar vinos y hablar de ellos, vamos, un charlatán de los vinos. Actualmente dirijo dos grupos de cata con reuniones mensuales y llevo también las catas del txoko de www.aromasdeunaescalera.wordpress.com cuando mi amigo Guillermo me lo pide. El lema es siempre el mismo: pasárnoslo (con perdón) de puta madre.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El placer de las cosas sencillas

  1. Julio Palacio dijo:

    Me ha gustado mucho la semblanza del pueblecito y de los aromas

    Me gusta

  2. Me gusta este blog. Cuenta con mi apoyo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s